jueves, 7 de agosto de 2014

Ya no cambiás más.

Cobardía hermosa, lo atrayente de tu ser.
Tu depresión llora, tu sangre amarilla aflora.
 Lo pálido de tu hombría, en una mesa de té servida.
 Aunque no son las cinco eso ya pasó, se enfrió, todo se escapó.
Tus ojos se dilatan y entristecen , cambiaste de pensamiento otra vez.
 Por favor dime tu secreto que ya será que estamos viejos o solo lo llaman madurez.
Y aunque digas cosas desde tu cerebro, tu corazón no se graduó.
Tu cobardía no cesó y ese revolver con el que me amenazas es solo la prueba de que no podes, no.
Tu sangre amarilla no, tus lágrimas amarillas no, tu corazon marchito, no.

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